Nelly Bly, periodismo y aventura.

Nelly Bly, cuyo nombre real era Elizabeth Jane Cochranz, fue una destacada y pionera periodista. Fue la primera reportera encubierta, pionera del periodismo de investigación, el cual se convirtió en su sello personal. Con una visión feminista y aventurera era originaria de Pennsylvania, donde nació en 1864. Provenía de una familia numerosa, cuya madre al quedar viuda se vuelve a casar. Este matrimonio no dura mucho ya que el nuevo marido resulta ser un alcóholico abusador y ella se ve en la obligación de apoyar a su madre, siendo testigo en el juicio de divorcio por el cual deben pasar. Esa será su primera experiencia dentro de un sistema en el cual las mujeres que se divorciaban eran muy mal vistas por la sociedad de la época. 

Su carrera en el periodismo comenzaría de forma anecdótica. En 1885 aparece en el diario Pittsburgh Dispatch un artículo titulado “ “What are girls good for?” (“¿Para qué sirven las chicas”?), el cual plantea que la mejor función de la mujer era tener hijos y hacerse cargo de las tareas de la casa. Ella responde al artículo enviando una carta firmada como la “Solitaria niña huérfana”. Impresionado con la respuesta, el editor del diario pide a la autora de la carta que de a conocer su nombre. Ella se presenta al día siguiente y el editor le ofrece escribir un artículo con el mismo seudónimo. Así es como comienza a escribir a favor de las jóvenes de su país, exigiendo las mismas oportunidades de educación, trabajo y sueldos. Este nuevo trabajo lo haría bajo el nombre de Nelly Bly, el cual era el título de una canción de Stephen Foster. Así es como escribe artículos sobre hogar, jardinería y moda femenina. Luego de unos meses aburrida de escribir contenido sin mayor trascendencia , convence al editor de que le permita viajar a México como corresponsal para escribir sus experiencias de primera mano. Viaja entonces en el año 1886 en compañía de su madre a través de Chihuahua, Veracruz Puebla y otros estado. Tenía 21 años. En su viaje envió más de 30 reportajes en los cuales describía detalladamente todo lo que iba viendo, tanto en las ciudades como en los pueblos más pequeños donde no se hablaba español.

En uno de estos artículos denuncia que el periodista Daniel Cabrera había sido injustamente encarcelado por el gobierno de Porfirio Díaz. Poco después de ser publicado el artículo Nelly se ve obligada a regresar a EEUU ya que su seguridad se encuentra amenazada. A su regreso publicaría el libro “Six Months in Mexico”. 

Poco después se traslada a Nueva York donde llevaría a cabo una arriesgada investigación. En la isla Blackwell, más tarde conocida como Roosevelt Island, hay un manicomio que recluye a 600 mil mujeres. Con fin de investigar de primera mano las condiciones en que viven las reclusas, Nelly propone al director del New York World, Joseph Pulitzer, hacerse pasar por una enferma mental para ser ingresada al nosocomio. Es así como finge un ataque de demencia y es internada en el lugar. Ahí pasará 10 días, de los cuales dejará registro en su libro “Ten days in a Madhouse”, Diez días en un manicomio. Gracias a esta investigación encubierta, se logrará la liberación de muchas mujeres extranjeras encerradas por el solo hecho de no hablar inglés. Además logró que se realizara una investigación la cual ayudó a mejorar las condiciones y servicios de los establecimientos siquiátricos en general.

En 1888 emprende otra aventura, solicitando al periódico World que la envíe como reportera para dar vida al libro  La vuelta al mundo en 80 días de Julio Verne. Es así como inicia su viaje en 1889 desde Nueva York durante el cual incluso llegó a visitar al autor.

En 1895 contrae matrimonio con el millonario Robert Seaman dejando el periodismo por algún tiempo. Al morir su marido retoma nuevamente como periodista y comienza a trabajar en el Evening Journal de Nueva York. Además trabajó reportando los eventos de la convención a favor del sufragio femenino y como corresponsal de guerra en el Frente Este.

Muere en 1929 de neumonía.