Si las calles hablarán de sufragio universal

En las ciudades que habitamos, los espacios públicos como calles, parques, monumentos, edificios, entre otros, tienen nombres. Estos nombres, dan a conocer la historia de la ciudad y a quién se debe recordar en la memoria colectiva que construye la identidad de ese territorio. Sin embargo, en el proceso de nombramiento y recordatorios, se procede a seleccionar, quirúrgicamente, una parte de la historia, contada por la minoría de hombres, blancos que oprimieron y esclavizaron a personas de otros géneros, razas y etnias. Partamos de la raíz, ¿cuál fue uno de los derechos que negó la clase blanca en la fundación de este país, desencadenando opresión, racismo y borrado de la historia del resto de la población?

El sufragio universal. Este derecho consiste en el derecho a voto de toda la población de un país, independientemente de su procedencia, raza, sexo, edad, creencias o condición social. Aunque el “sufragio universal” ya había sido recogido en gran parte de las constituciones del siglo XIX, hasta el siglo XX los países aún establecían límites al voto por sexo y “raza”. Uno de ellos, que continúa teniendo límites discriminatorios en el derecho a voto, es Estados Unidos. 

Si las calles hablarán nos contarían que la lucha por el derecho a votar en este territorio, es una lucha de sangre, dolor y lágrimas. No sólo el ejercicio a votar no ha sido igualitario y democratico, sino también la representación política. El poder político, por lo general, se ha encontrado a cargo de hombres, blancos, de edad avanzada, y alineados con intereses económicos. 

Este agosto de 2020, se celebra un siglo desde que las mujeres (blancas) consiguieron el derecho a voto en las elecciones de Estados Unidos. En los últimos meses, con la actual crisis que domina todas las áreas de la vida y entrama un caos gubernamental decadente, se ha puesto en duda, aún más, la vía democrática de elección de representantes de la sociedad en el gobierno. En este año especial, de recordatorio de la lucha por el voto, los miedos a que retrasen o cancelen las próximas elecciones por orden del actual presidente, es una señal de alerta para poner especial atención y exigir el derecho al sufragio universal en Estados Unidos.

Viajamos al pasado para hacer un recorrido por los movimientos que lucharon por este derecho desde el origen. La Declaración de la Independencia, en 1776, fue un texto celebrado por la ideología republicana internacional. Sin embargo, los derechos y libertades manifestados en la declaración, dejaron afuera y sin nombrar a la 

a la población de raza, género y clase, oprimidas. Una fractura social creada y por la que se beneficiaría la supremacía blanca y masculina. Uno de los grupos afectades, fueron las mujeres, parejas en muchos casos de esos hombres de poder. Éstas no tardaron en hacer pública esta negación de derechos. 

Declaración de Sentimientos

En 1848, 5 mujeres cuáqueras, tras asistir al Congreso Antiesclavista en Londres, organizaron en el pueblo del estado de Nueva York, Seneca Falls, una gran Convención para hablar sobre los derechos de las mujeres. Las impulsoras fueron Elizabeth Cady Staton, Carrie C. Catt y Lucretia Mott. El último día de la convención, crearon un documento llamado Declaración de Sentimientos, similar a lo que hubiera sido la Declaración de la Independencia. En la declaración figuran doce decisiones sobre las restricciones políticas que tenían las mujeres como, no poder votar, ni presentarse a elecciones, ni ocupar cargos públicos, ni afiliarse a organizaciones políticas o asistir a reuniones políticas. Iba también contra las restricciones económicas: la prohibición de tener propiedades, puesto que los bienes eran transferidos al marido; la prohibición de dedicarse al comercio, tener negocios propios o abrir cuentas corrientes y se expresaba en contra de la negación de derechos civiles o jurídicos para las mujeres.​ El texto es considerado el texto fundacional del movimiento feminista y da comienzo a la primer ola feminista. Este movimiento centraría sus esfuerzos en los años siguientes en dos importantes luchas: la abolición de la esclavitud y el voto de las mujeres en las elecciones.

Movimiento Templanza 

Al mismo tiempo, otros colectivos de mujeres se organizaban, para ocupar espacios públicos o protestar por la violencia machista, con modos poco ortodoxos. Uno de ellos fue el movimiento Templanza, anterior a la Convención de Seneca. Las mujeres cabeza de familia, empezaron a manifestarse en contra del alcoholismo de sus parejas. Con el alcohol, los hombres se gastaban el dinero fuera de sus casas en alcohol, juego o prostitución, cuando llegaban a sus hogares eran violentos con sus parejas, y las mujeres tenían que criar y conseguir dinero para mantener el hogar, además, sufrir las golpizas de sus parejas. Se fueron juntando mujeres de varios estados y en el movimiento templanza, denunciaron el grave problema del alcohol en los hombres. 

Movimiento espiritista

Otro de los llamativos movimientos de mujeres, fue el del espiritismo. En el siglo XIX, las creencias religiosas en Estados Unidos eran muy puritanas y restrictivas, esto derivó en que parte de las mujeres se fueran separando de las distintas órdenes religiosas por sus ordenanzas más machistas. En esa escisión y nacimiento del movimiento espiritista muchas mujeres lograron tener el derecho de hablar en público por ser poseedoras de un conocimiento mágico que las conectaba con el más allá. La razón más importante por la que muchísimas mujeres se unieron a este movimiento, fue porque les permitía conseguir el sustento económico siendo solteras, madres solteras o mayores de edad . Muchas se convirtieron en famosas mediums y trabajaban como consultoras desde su hogar. A muchas de ellas, el trabajar en casa como mediums les permitía poder criar a sus hijos. 

Clubes de mujeres

Muchas de los distintos grupos sufragistas, templanza y espiritistas del siglo XIX, eran racistas. Las mujeres indígenas, afroamericanas e inmigrantes, quedaron excluidas de esas luchas y por supuesto, su lucha no se concentraba sólo en exigir el derecho al voto, había muchos otros aspectos de la vida y sus comunidades, por las que fueron organizándose. Una de esas formas de organización fueron los Clubes de Mujeres, que tenía por lema We look for unity, but unity in diversity (buscamos la unidad, pero unidas en la diversidad). En esos espacios realizaban debates y acciones que les permitían difundir las ideas para crear una red de lucha por los derechos civiles especialmente de afroamericanas e indígenas. 

Escuelas de Afroamericanes 

Una de las corrientes abolicionistas más importantes iniciadas a principios del siglo XIX, creó muchas escuelas en distintas ciudades, sobre todo de la costa este de Estados Unidos, para educar a sus niñes. La mayoría de maestres, hacían la tarea educativa y también, articulaban la lucha por los derechos civiles de las comunidades de afroamericanes. Es en estos espacios, que comienzan los debates para exigir el derecho al voto de la comunidad afroamericana. 

Desarticulación de movimientos de mujeres por las guerras

Estos movimientos de mujeres que tuvieron tanto impulso y reconocimiento, hasta la mitad del siglo XIX, se verían desplazados por la guerra civil durante 1861 a 1865. Los movimientos resurgieron con la segunda ola feminista a principios del siglo XX, y continuaría en los años 60’ y 70’ con la tercer ola. En todos los movimientos, siempre estuvo presente tanto el derecho a voto como la representación política para exigir la igualdad de la población.

De vuelta al presente, vemos en las calles que se pongan recordatorios sobre ese pasado injusto, machista y racista, nos afecta. Muchos han caído y otres han planteado cambiar el nombre. La mención en los espacios públicos a las luchas sobre los derechos civiles, se visibilizan en pocos monumentos que hacen referencia a las lideresas del movimiento sufragista blanco o a líderes afroamericanos abolicionistas. Todavía quedaría mucho por renombrar y hacer visible la otra parte de la historia en nuestros espacios cotidianos. Lo más preocupante, es que la mayoría de esas luchas continúa. Y ante las amenazas que esta teniendo la democracia en estos momento, lo urgente en este siglo XXI, es que todas las personas tengan plenos derechos para vivir de forma más justa e igualitaria.

En Estados Unidos se niega el derecho a voto a: 

  • Personas que se encuentran en la prisión. En algunos estados, no sólo no pueden votar mientras están de prisión si no que se les quita el derecho a voto de por vida por haber tenido penas de prisión. 
  • Personas afroamericanas, que se las penalizaron con faltas criminales injustas,  se les quita el derecho a voto. 
  • Personas inmigrantes, sin documentos estadounidenses.
  • Personas inmigrantes, que vinieron al país con distintos tipos de visa de residencia temporal. 
  • Personas nacidas en Estados Unidos, sin documentos estadounidenses.
  • Personas que no pueden comprobar su identidad con documentos, o se les pone obstáculos en la comprobación de su identidad.
  • Personas indígenas que viven en reservas a las cuales se les denegó un número de código postal. 
  • Personas indígenas que no se les concedió la ciudadanía estadounidense después de que Estados Unidos usurpó sus tierras soberanas. 
  • Puerto Rico, la población en la isla no puede votar, si se encuentra en territorio de estados unidos , sí.